En una jornada cargada de tensión y fútbol del bueno, Toro Club de Coronel Moldes se quedó con un triunfo épico ante Ateneo Vecino de General Cabrera este jueves, sellando su boleto a la siguiente instancia de la Copa Córdoba, donde representará a la liga local.
Fue un cruce de dientes apretados desde el minuto cero. Ninguno de los dos equipos estaba dispuesto a regalar un solo centímetro de césped, lo que convirtió al partido en un duelo tan trabado como intenso.
Ateneo Vecino dio el primer golpe de la noche, rompiendo el cero y poniéndose en ventaja para irse al descanso con la ilusión intacta. Sin embargo, la reacción del conjunto de Moldes no se hizo esperar: en los primeros minutos del segundo tiempo, Toro Club golpeó de entrada y estampó el empate, cambiando por completo la dinámica del encuentro.

Cuando el partido moría y la definición parecía irse inevitablemente a los penales, llegó la jugada decisiva. Sobre la hora, Toro metió un batacazo agónico, dio vuelta el marcador y desató el delirio de su gente con una victoria épica que valió la clasificación.

El arbitraje de Juan Vaselli no estuvo exento de polémica. Tras el pitazo final, la calentura del resultado y el alto roce del encuentro desencadenaron la protesta masiva de los futbolistas de Ateneo Vecino, quienes fueron a reclamar efusivamente por varias fallas y fallos puntuales a lo largo de los noventa minutos.












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