Messi había llegado al país este viernes en su avión privado junto con su familia y pasó unos días en Rosario antes de sumarse al grupo. El entrenamiento estaba previsto para las 18.30 y, aunque en algún momento se especuló con que podía incorporarse una vez terminada la práctica, finalmente apareció en Ezeiza pasadas las 17 para merendar con sus compañeros y después moverse bajo las órdenes de Scaloni, que le había dado libertad para integrarse cuando quisiera. Messi quiere exprimir el tiempo hasta el último día y seguir disfrutando de lo que más le gusta: jugar a la pelota, aunque la certeza de que se acerca el final también le despierta nostalgia
Ante Benín comenzará como titular y la idea es que juegue todo el partido, en una noche para la que la AFA prepara homenajes antes del encuentro, durante el entretiempo y una vez terminado. Fue el propio Scaloni, que compartió con Messi el Mundial de 2006 y años después lo tuvo como capitán desde el banco de suplentes, quien terminó de convencerlo de que tuviera su despedida con la selección y no dejar como última imagen aquella final ante España, entre lágrimas por la derrota, en un momento personal difícil y con la sensación de no haber tenido el cierre que merecía.











Deja una respuesta