En un diálogo exclusivo, Camilo Mañez, presidente de la institución, trazó una radiografía sobre la actualidad del fútbol femenino, masculino e infanto-juvenil. Con la firmeza de la gestión y la prudencia que exige el contexto actual, remarcó la importancia de mantener vivas a las instituciones deportivas.
A medida que el 2026 entra en su etapa de definiciones, la Mesa Directiva de la Liga Regional de Fútbol de Río Cuarto realiza un balance detallado de la gestión deportiva e institucional. Camilo Mañez, presidente del organismo, compartió una mirada profunda sobre el presente y el horizonte de la liga, destacando el afianzamiento del fútbol femenino, la competitividad de los torneos masculinos y la reestructuración del fútbol infantil en un escenario económico sumamente complejo.
El fútbol femenino: sentido de pertenencia y proyección
Uno de los puntos de mayor desarrollo durante la presente temporada ha sido el fútbol femenino de primera división. Según Mañez, la disciplina no solo ha logrado instalarse de manera definitiva, sino que muestra un grado de madurez clave dentro de los clubes de la región.
«Al fútbol femenino de Primera División lo vemos bastante afirmado y asentado. Es lo que siempre buscamos: que encuentren ese lugar dentro de su club y que sean acompañadas por la institución, que es lo que más cuesta. Hoy vemos instituciones firmes, proyectando a futuro y buscando competir en torneos superiores, como la próxima participación en el Provincial», analizó el titular de la Liga.
A la par del crecimiento de la máxima categoría, la estructura de las divisiones infanto-juveniles femeninas ha jugado un rol transformador. El presidente resaltó que la formación desde edades tempranas no solo eleva el nivel técnico y la comprensión del juego, sino que inculca el sentido de pertenencia, la convivencia institucional y la disciplina reglamentaria en las jugadoras.
No obstante, Mañez advirtió sobre la necesidad de no bajar la guardia: «Hay que seguir acompañando en tiempos duros, donde cuesta muchísimo abrir una cancha para hacer fútbol. Esperamos continuar por este camino, sumando de a poco pero sin perder lo conseguido».
La paridad del masculino y la reorganización de las inferiores
En el ámbito del fútbol masculino, el análisis del Comité Ejecutivo refleja un balance altamente positivo en cuanto al nivel de los torneos. La paridad de los campeonatos de Primera División se mantiene como un sello distintivo de la Liga Regional frente a otros certámenes de la provincia.
«Son torneos lindos, entretenidos y muy competitivos. Hasta la última fecha no se sabe quién es campeón, y esta es una de las pocas ligas que da esa posibilidad por el formato que utilizamos», señaló Mañez.
Por su parte, en el fútbol infanto-juvenil se ha registrado un reordenamiento natural en el volumen de categorías. Luego del marcado incremento de participantes registrado en los años posteriores a la pandemia, la cantidad de líneas ha comenzado a estabilizarse. Lejos de ser visto como un problema, desde la organización consideran que este descenso progresivo otorga un respiro logístico para la infraestructura de la liga, optimizando la asignación de árbitros y la disponibilidad de canchas en una de las movidas deportivas más masivas del interior cordobés.
Proyección 2027: atravesar la tormenta y sostener la función social
Al proyectar la labor hacia el 2027, la preocupación central de la dirigencia pasa por el impacto del contexto socioeconómico sobre las instituciones de la región. Mañez no ocultó la complejidad del escenario actual, pero remarcó el compromiso del Comité Ejecutivo de actuar como un sostén para los clubes asociados.
«Las expectativas para el 2027 se centran en tratar de seguir pasando esta tormenta económica dura para las instituciones, pocas veces vista. Trataremos de seguir juntos, la Liga como organizadora apoyando desde donde nos toque para que la pelota siga rodando, con la importancia que eso conlleva», concluyó.
Frente a la adversidad económica, la Liga Regional de Río Cuarto reafirma su misión fundamental: mantener un rol activo en la comunidad y garantizar que los clubes sigan siendo espacios de contención, desarrollo y competencia para miles de deportistas de la región.
Redacción: Pablo Andres










Deja una respuesta