Perú fue la sede de una nueva edición de los FISU America Games, el certamen universitario más relevante del continente, donde se cruzan la excelencia académica y el alto rendimiento. Una vez más, la ciudad de Río Cuarto estuvo representada de la mejor manera en el plano internacional, esta vez a través del talento del triatleta Martín Magnano.
Aunque su disciplina madre es el triatlón —deporte exigente que combina natación, ciclismo y pedestrismo—, el destino le presentó a Magnano un desafío diferente para este torneo continental: sumarse al equipo de natación de la Federación del Deporte Universitario Argentino (FeDUA).
En diálogo con nuestro medio, el atleta riocuartense repasó cómo se dio esta convocatoria y el giro estratégico que debió dar a su preparación:
«Al principio me inscribí a los formularios emitidos por FeDUA y al poco tiempo quedé convocado en la disciplina natación para nadar los 800 metros. Por cuestiones estratégicas de rendimiento entre compañeros y orden de pruebas, fui sumando más competencias: los 400 y los 1500 metros, que son distancias que suelo frecuentar.»
Ajuste de estrategia y gran presente local
La confirmación para viajar a Perú llegó a mediados de febrero/marzo, en pleno desarrollo de su temporada de triatlón local —donde tuvo un rendimiento extraordinario al coronarse campeón de su categoría y 3.° en la general del Campeonato Cordobés—. Ante el desafío panamericano, tomó una decisión drástica:
«Tomé la decisión de dejar de lado las otras dos disciplinas (ciclismo y pedestrismo) para volcarme de lleno en los meses restantes a mejorar aún más mis tiempos en el agua.»
Exigencia de nivel continental
El torneo contó con la presencia de delegaciones de enorme potencia deportiva como México, Estados Unidos, Perú, Colombia, Chile, Guatemala, Brasil, Ecuador y Argentina.
En la natación, el formato de competencia exigió el máximo a los representantes nacionales: mientras que las pruebas de velocidad (como los 50 metros) requirieron series clasificatorias para definir a los ocho finalistas entre más de 20 nadadores, las pruebas de fondo en las que compitió Magnano se definieron por final directa.
Aunque el equipo argentino no logró subirse al podio —destacándose un compañero santafesino que acarició la medalla con un meritorio 4.° puesto—, el balance general para la delegación y para el riocuartense fue de gran crecimiento:
«A nivel personal mantuve y mejoré marcas; no del todo como esperaba, pero me voy con una imagen positiva del torneo, sorprendido por el enorme nivel que hay a nivel universitario tanto en el país como en el continente. Me quedo con muchas ganas de seguir creciendo y apostando a que en los próximos años pueda tener mi participación en mi disciplina principal, el Triatlón.»
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